Inclusión

¿Por qué en Banay creemos en la inclusión?

La llegada de una criatura con diversidad funcional, en muchas ocasiones, conlleva una crisis en la familia y cambios importantes en las relaciones. El sentirse escuchados, poder poner palabras a los sentimientos y ofrecer un espacio de encuentro es importante tanto para la familia como para las criaturas. Para así poder gestionar y adaptarse a la nueva situación. Saber que papel se tiene que ocupar desde la llegada del bebe y en el futuro.

La educación inclusiva es un derecho de toda criatura, y en su práctica se han de tener en cuenta las limitaciones y diferencias individuales y debe eliminar las barreras con las que se pueden encontrar para poder participar en igualdad de condiciones en la sociedad. La inclusión no se centra en el diagnóstico ni en la discapacidad, si no que se centra en las capacidades y en el potencial de la criatura.

Liane Metzler

Por eso desde Banay creemos que recorrer este camino de manera acompañada, atendiendo a los miedos y dificultades que surgen en el rol de la maternidad y paternidad, es sano y necesario.

Banay desde una mirada diversa

Teniendo presente que trabajar desde la inclusión, forma parte de nuestro proyecto. Banay ofrece el espacio de crianza y un espacio familiar, ambos inclusivos.

El espacio de crianza

El espacio de crianza pretende ser un lugar de encuentro para todos los niños y niñas con y sin diversidad funcional. Un espacio en el que la criatura (cada una de ellas con sus propias características) sea el punto de partida y en el que, al trabajar con ratios reducidas, nos permitirá atender las diferentes necesidades, así como potenciar las capacidades personales. El espacio también ofrece a las familias la posibilidad de relacionarse con otras familias de realidades diversas, así como con las profesionales del espacio de crianza.

Ben White

El espacio familiar

El espacio familiar inclusivo Banay, ofrece un lugar y un tiempo compartido con los hijos e hijas para crear y fortalecer los vínculos, un tiempo en familia para participar y observar la acción de los hijos e hijas, la evolución del juego y la relación con los otros, un espacio de educación y construcción de valores con especial incidencia en la equidad el respeto y la tolerancia.

Nathan Anderson

“Deberíamos dejar de marcar la diferencia entre los que tienen una discapacidad y no, para construir una imagen basada en lo que tenemos en común. A partir de aquí, es mucho mas natural pensar que todos necesitamos ayuda en un aspecto u otro.”

Àngels Ponce. Terapeuta familiar.